miércoles, 22 de septiembre de 2010

Patrimonio Moral

Dícese de aquel patrimonio que alberga la honorabilidad de un individuo.

Así pues, se nos puede ver a pie o en bicicleta -compañeros-
pero el sincero saludo y la ganada reverencia
que nos dirija el vecino por las mañanas
es una paga más que necesaria para nuestro andar diario.

¿acaso no es el patrimonio moral
lo que más le debe quitar el sueño a un hombre?

Así es como llegó a ser rico
un tal fulano Don Quijote.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Me dices mi amor, y...

Me dijiste 'mi amor' el primer día de vernos, el de conocernos de cara a cara. No escatimaste palabras. "... a la derecha, mi amor. Es más fácil dar con mi casa si das vuelta a la derecha".

Después, sólo aclaraste que no debiera emocionarme demasiado. Que a toda persona de confianza le dices mi amor, y que tampoco debiera tomármelo tan ligeramente; que no soy un cualquiera y que a las pocas horas de conversar con un café del día y bajo el puente en construcción ya merezco el honor de ser llamado así: mi amor.

A eso y días después le siguieron los mensajes de celular. Ahí también me decías mi amor y ahora que yo te digo cosas más lindas me dices más aún mi amor.

Apenas y hemos salido un par de veces y ya me dices más mi amor que mi nombre.

Me gusta que me digas mi amor. Te veo mañana, mi amor.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Pasión vs Obsesión

No lo sé a ciencia cierta, y -aclaro- sin ser un conocedor ni cerca de la condición humana, pero me atrevo a decir que la obsesión es el sustituto natural de la pasión.

Pongo el siguiente ejemplo:

Aquel que de chaval era un apasionado del deporte, a la hora de llegar a la edad adulta y habiendo renunciado a lo que le hacía sentir vivo para dedicarse a sobrevivir vía reloj checador por consejo de su padre, seguramente que lo hará acompañado de una y mil obsesiones.

Cuando la pasión por algo (profesión, arte, disciplina, ciencia) muere asesinada; la obsesión se hará presente.

La obsesión por la limpieza, por la imagen, por el orden, por la disciplina, por la salud, por la perfección, por los objetos materiales, por la puntualidad, por el qué dirán y la apariencia, por la figura, por la moda, por la tecnología, por el 'having'; por todo. Por todo.

La obsesión es el amargo premio de consolación del que renuncia a sí mísmo por hacerle caso a algo o a alguien más.

Chale, qué intenso me puse.

martes, 24 de agosto de 2010

God bless...

A un lado Guantánamo / a un lado Hollywood y el pinche botox / el preciosísmo plástic de Miami, y el exceso de carrocería indumentaria para jugar a su "football" / a un lado la ley Arizona y la frontera bardeada / sus reálitis y warner chanel / su obsesión con la guerra y la eterna foto de su pito erecto en la luna / al diablo todo lo anterior por el pequeño instante que me muestra lo maravillosa que puede ser una banda cuando se pone a trabajar por el meritito gusto de ser y hacer feliz en un medio tiempo.


Ponga el mouse aquí abajito, y clickeé el link oculto...

Quitando la soberbia, y de antemano aceptando que nadie es perfecto: hay mucho qué aprenderle y aplaudirle al hermano mayor.

God bless America

Marta Guzmán y el clima

No tenemos manera de abusar del sistema. Ya no. El sistema, el famoso sistema, se ha ido adueñando de todo, al punto de que el todo se ha adueñado del sistema.

Así que el sistema es esclavo del todo, y el todo del sistema. Y hablan unos del fin del mundo y otros de una catástrofe ecológica y otros del apocalipsis; y yo hablo de la caída del sistema.

Aún así, me parece emocionante haber nacido para ver y ser parte de este caótico momento de la especie. Un tiempo de colapso y de reinvención.

Ahora, todos los dioses (el de los católicos y el de los judíos y el de los islámicos y el de los budistas y de los satánicos), todos ellos están en alguna convención en otra galaxia; o en algún paquete todo incluído, vacacionando en un lejano sistema solar. Y ahora sí que estamos solos.

Y curioso es que nuestros líderes terrestres en turno sean tan imbéciles y/o tan ambiciosos. Tanto, que se están comiendo su techo construído de galleta maría, al tiempo que escuchan en tv que Marta Guzmán -la chica que anuncia el clima- advierte de torrenciales lluvias para mañana a las once á-éme.

Los humanos somos otro pinche pedo. Neta.

jueves, 19 de agosto de 2010

Dualidad hombre / mujer

El diseño de la dualidad hombre / mujer está cabrón.

Te veo en una pantalla de diecisiete pulgadas en movimientos retardados al audio al menos tres segundos, y con una calidad y nitidez bastante precarias.

Y aún así, tus movimientos robotizados vía Skype me hacen casi perder cordura.

(he olvidado qué día es hoy. ¿jueves?
sí, jueves)

Gracias por ser mujer.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Plaga de incertidumbres

No se tienen almacenes suficientes en la ciudad
para guardar tanta incertidumbre,

o es que acaso no se dan abasto.

(las reglas del juego son claras,
desde que se publicó el manual del jugador
del deporte de la vida.

La bronca es que la FIFA y la Profeco aún no existían,
y mandaron el cuadernillo escrito en alguna puta lengua muerta,
y ahora no sabemos qué hacer con las incertidumbres humanas.)

Alguien trató de venderlas al mayoreo
-ya sabe usted, siempre hay un adelantado que le ve precio a todo-
pero fracasó en su empresa.

(nadie compra prefabricado lo que se hace de gratis en casa)

Ahora las incertidumbres duermen bajo los puentes,
y en las azoteas y en las casonas abandonadas de la calle Madero.
Son una plaga.

Yo trato ahora de ser ecológico
y de no provocármelas e imprimirlas, a menos de que sea necesario;
pero no logro cumplirme esa promesa
y se me escapan al viento por lo menos dos o tres al día.

Quizá el negocio radique en construir más almacenes que las contengan,
o casas de asistencia, o refugios de incertidumbres,
o manicomios de ellas o agencias de viajes
con boletaje tan sólo de ida.

Quizá sólo sea esta repinche jaqueca.